El pasado 22 de octubre de 2023, se celebró la primera vuelta en las elecciones presidenciales en que se esperaba que el libertario Javier Milei ganara los comicios, sin embargo, Sergio Massa, candidato del partido peronista Unión por la Patria (UxP) y actual Ministro de Economía, sorprendentemente ganó los comicios con un 36,78% mientras que Milei obtuvo casi el apoyo de un tercio del electorado. Por lo que ambos aspirantes a la presidencia deben presentarse a una segunda vuelta electoral este domingo 19 de noviembre.
En estas elecciones, la abstención electoral llego a un 23% tres puntos más que en 2019, por lo que ambos candidatos comenzaron a concentrar su campaña para atraer al electorado más indeciso. Milei y Massa también intentan buscar apoyos entre sus detractores. El líder de Libertad Avanza ya consiguió del respaldo de Patricia Bullrich candidata de Juntos por el Cambio (JxC), quién cosecho un 23,81% de los votos; aunque tiene su respaldo, la coalición del Expresidente Mauricio Macri se encuentra dividida sobre esta decisión. Uno de los partidos de la coalición Unión Cívica Radical (UCR) anunció que no apoyaría a Milei y sectores de ese movimiento piden votar masivamente a Massa. Los votantes de los otros candidatos, Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País) y Myriam Bregman (Frente de Izquierdas), quienes cosecharon votos del 6,73% y 2,7% respectivamente, están divididos respecto al voto, ya que no han decidido sus preferencias a ninguno de los candidatos, aunque sus preferencias han estado variando a lo largo de la campaña electoral.
Managment & Fit pronostico que un 32,6% de los votantes Bregman respondieran que su voto fuese para Milei, suponiendo un aumento de 24 puntos en comparación con la anterior encuesta realizada por Consultora Escenarios. Tendencia que se repite con Schiaretti en el que el apoyo de sus electores al libertario llegó al 47,6% frente a un 8,82%.

Distribución de los votos de los 5 candidatos en el Balotaje. Fuente: Managament & Fit (2023)
Recientemente, Proyecciones Consultores asegura que un 64,3% de los votantes del Frente de Izquierdas confiarían en Massa frente a un 2,4% de Milei, pero un 20,4% de sus sufragistas están indecisos. En cuanto a los simpatizantes de Schiaretti, un 30,1% apoyaría a UxP y el 28,7% respaldaría a Libertad Avanza, el resto votaría en blanco, estaría indeciso o no acudiría a las urnas.

Distribución de los votos de los 5 candidatos en el Balotaje. Fuente: Proyección Consultores (2023)
Aunque pueda parecer difícil de creer, el apoyo repentino de los votantes radicales de izquierda y los centristas a Milei o su inclinación a la abstención tiene una razón sencilla: la recesión. Como se mencionó anteriormente, la base del discurso de Milei es criticar el fracaso económico del kirchnerismo para atraer a los argentinos indignados por la gestión económica del gobierno de Alberto Fernández, presentándose como una alternativa renovadora frente a las administraciones anteriores o sino como un catalizador para que los simpatizantes de los candidatos derrotados no acudan a votar.
Ambos contendientes tienen altas posibilidades de ganar el balotaje. Sergio Massa ha asumido un perfil moderado generando mayor confianza en el electorado, cuya campaña se ha desligado de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, quien ha sido condenada a seis años de prisión por casos de corrupción y aún no se han resuelto escándalos como la muerte del fiscal Nisman. Al mismo tiempo, en que su discurso del miedo hacia Milei ha permitido una mayor cohesión dentro del peronismo, evitando una derrota aplastante en la primera vuelta. Aunque, su legado como Ministro de Economía no le será favorable con datos negativos como una inflación del 140%, la pobreza en un 40,1%, escasez de combustible y otros bienes de primera necesidad y la devaluación del peso.

Valor del dólar estadounidense frente al peso argentino (nov.2018-nov.2023). Fuente: Xe Currency (2023)
Javier Milei, en cambio, representa una candidatura rupturista con el gobierno actual, presentando ideas reformadoras como la reducción de 18 a 8 ministerios y la dolarización de la economía. Su mensaje contra la llamada “casta” ha sido un motor para atraer a argentinos indignados con la crisis económica, que puede también servir para atraer a los indecisos y anti-kirchneristas, una posibilidad que puede aumentar tras moderar su postura al haber pactado con Mauricio Macri. No obstante, el candidato de la Libertad Avanza ha estado sufriendo una campaña del miedo impulsada por sus adversarios, calificándolo como ultraderechista y simpatizante de la antigua dictadura militar (1976-1983).
Varias consultoras argentinas otorgan la victoria tanto a Massa como a Milei. Con la suma de todas las encuestas, incluyendo el voto en blanco y los indecisos, la media daría el triunfo a Milei con un 43,62% frente a Massa con un estrecho margen del 43,17%. Los votantes en blanco oscilarían en torno al 6,51% y la opción no sabe/no contesta conseguiría un 6,12%.

Fuente: Elaboración propia en base a las encuestas (2023)
Pero si se le eliminara a la media las variables de indecisos y en blanco, los dos aspirantes a la Presidencia de la Nación tienen altas probabilidades de ganar el balotaje. El sondeo realizado por ODNUM daría la victoria a Milei con un 51,44% mientras que Massa obtendría un 48,56% de los sufragios.

Fuente: Elaboración propia en base a las encuestas (2023)
Aunque el candidato de UxP aún puede conseguir el triunfo con la moderación, Milei recurrirá a la indignación que parece ser un motor mucho más potente para llegar a la presidencia aprovechando la actual coyuntura económica, un elemento que se pudo evidenciar durante el debate entre los candidatos a la vicepresidencia Agustín Rossi (UxP) y Victoria Villaroel (La Libertad Avanza), quién esta última fue declarada como la ganadora por los medios al haber utilizado los fracasos económicos y sociales de los gobiernos anteriores.
El 12 de noviembre de 2023, se celebró el último debate entre los dos candidatos. Los expertos aseguran que ganó Massa al mantener una postura firme y serena mediante la presentación de propuestas realistas frente a las aspiraciones de Milei, quién no pudo exteriorizar sus iniciativas lo suficiente para contrarrestar al peronista. Sin embargo, los sondeos en redes sociales le atribuyen la victoria del debate al libertario ya que nuevamente catalizó la indignación de los argentinos y moderó bastante su discurso, lo que puede ser decisivo en estas elecciones para movilizar a los indecisos.
Lo que se puede concluir es que cualquiera de los dos candidatos tiene altas posibilidades de ganar la Presidencia de la Nación, y el voto clave lo tendrán dos actores clave: los moderados y los indecisos. Aun así, el margen de cada uno será previsiblemente muy estrecho, lo que agravará más el ambiente de polarización en el país sudamericano. Igualmente, independientemente del vencedor, el próximo Jefe de Estado enfrentará grandes dificultades para poder afrontar la crisis económica más dura desde el control monetario impuesto en 2001, también conocido como “Corralito”, una recesión que implica: hiperinflación, escasez de bienes básicos, aumento de la pobreza y la devaluación de la moneda, unos retos que no serán fáciles de resolver en un periodo de 4 años.
El modelo de liderazgo de los dos candidatos difiere entre sí. Massa, a pesar de distanciarse del kirchnerismo, ofrece un proyecto de continuidad a las políticas del actual gobierno mediante un mayor número de ayudas sociales que podrían aumentar aún más la deuda pública. Al mismo tiempo, no se ha hecho ninguna mención a los escándalos de corrupción en el seno del peronismo como el caso de las vacunas (2021) o el rol de Cristina Kirchner en la malversación de fondos públicos, lo que pondría en duda la transparencia de Massa como Presidente. En cuanto a política exterior, la propuesta peronista consistirá en un mayor acercamiento a potencias emergentes mediante la incorporación de Argentina a los BRICS, pero su mayor problema serán las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Milei por el contrario, quiere abordar una transformación total al sistema estatal argentina adoptando medidas de austeridad hacia la administración pública y apalear la inflación mediante una dolarización, la cual es difícil debido a que por un lado, las reservas internacionales no son suficientes para sustituir el peso argentino y por otro se requeriría una reforma constitucional para adoptar el dólar como moneda oficial, necesitando las dos terceras partes del congreso y el senado, unos números de los cuales no dispone el libertario.
En relaciones internacionales, Milei seguirá una senda unilateral similar a Trump en Estados Unidos o Bolsonaro en Brasil, al prometer la salida de Argentina del MERCOSUR, la no incorporación a los BRICS y sobre todo la ruptura de relaciones diplomáticas con países “comunistas”, señalando a: Rusia, China, Nicaragua, Cuba, Venezuela e incluso Brasil, suponiendo un mayor alineamiento con Estados Unidos y las potencias occidentales. Aunque no imposible, el fin de relaciones con países como Brasil o China serían durísimos para el comercio exterior argentino ya que ambos son sus mayores socios comerciales. La salida de MERCOSUR sería también desfavorable para varios como la Unión Europea porque se perdería la posibilidad de alcanzar un acuerdo de libre comercio con la organización sudamericana, que se espera alcanzar para finales de este año.
Un comentario
Excelente análisis