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Retrospectiva del actual conflicto Israel-Palestina: La guerra empezó en 2020

17/10/2020

Informaciones obtenidas por Israel durante los últimos días en mesas de guerra y en posiciones tomadas a Hamas revelan que el ataque perpetrado por el grupo terrorista se llevaba planeando dos años. ¿Porque hace dos años?

En el año 2020 se presentó un plan diseñado por Donald Trump, que según el presidente, terminaría con el conflicto Árabe-Israelí definitivamente: El acuerdo del siglo. 

El 28 de enero, Donald Trump y el entonces primer ministro en funciones de Israel, Benjamin Netanyahu, llevaron a cabo una conferencia de prensa en la que revelaron los detalles del acuerdo. Durante esta presentación, se contó con la presencia de los embajadores de Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Omán. En este acuerdo se plantea la creación de un Estado palestino, lo cual se lograría a través de:

  •  La implementación de un sistema de gobierno que respete el Estado de derecho y garantice la aplicación justa y equitativa del poder judicial. 
  • Instituciones para combatir la corrupción y el uso indebido de los fondos estatales. 
  • La eliminación de programas, incluyendo los educativos, que promuevan el odio o recompensen actividades criminales contra Israel. 
  • El desarme de Hamás y la Yihad Islámica de Palestina, junto con su reconocimiento explícito al Estado de Israel. 
  • Desmilitarización de la población como parte del acuerdo.

Además de estos puntos básicos, Jerusalem sería capital del estado de Israel y no se crearían ni expandirían los asentamientos en Cisjordania. 

La reaccion al planteamiento de este acuerdo fue evidente ya que La Liga de Estados Árabes y la Organización de Cooperación Islámica (OCI) rechazaron el planteamiento ya que no consideraban que cumpliera un minimo básico en cuanto a derechos para el pueblo palestino. 

Ese mismo año, el 13 de agosto, se hizo público el que denominaron Acuerdo de Abraham entre Israel y Emiratos Árabes Unidos en el que se intentaba promover las relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos países. Lejos de sorprender a la Comunidad Internacional por el acuerdo, sólo evidenció que ambos países habían unido fuerzas ante el mismo rival en el tablero geopolítico: la República Islámica de Irán. 

Este cambio de paradigma en Oriente Medio impactaba directamente en la cuestión palestina que, hasta la fecha, contaba con la defensa del resto de países árabes.

El país emiratí puso como una de sus principales condiciones un acuerdo de paz entre Palestina e Israel, teniendo una acogida muy positiva por el resto de países árabes, y especificaron que no cederían a todos los puntos que se plantearon pero estarían abiertos a negociar.

La normalización de las relaciones entre Emiratos e Israel suponía que otros Estados árabes pusieran fin a la lucha contra este último. Sin embargo, Palestina se ha sostenido mayoritariamente gracias a las ayudas que percibe de otros países árabes que simpatizaban con la causa. 

De esta manera, si Israel ampliaba su red diplomática, como parte de su estrategia con otros Estados árabes forzaría a Palestina a tomar una de estas dos decisiones:

  • Negociar y quizás aceptar las condiciones planteadas por los acuerdos 
  • O por el contrario, aumentar la violencia de nuevo y generar un conflicto armado con una escalada de violencia sin precedentes. 

Hoy ya conocemos esa respuesta.

Irán fue el único país que se opuso públicamente a los acuerdos planteados y criticó duramente los intentos israelíes de extender su estrategia diplomática con los Estados árabes. Además, el acuerdo entre Israel y Emiratos contemplaba la posibilidad de una posible venta de armamento al país del Golfo.

Es de dominio público y no esconden que el país persa apoya la causa palestina a través de la financiación de grupos organizados, considerados grupos terroristas, como medio de  debilitar al gobierno israelí como Hamas, Hezbollah o la Yihad Islámica Palestina. Este tipo de financiación se ha convertido en un lastre para cualquier tipo de negociación ya que la Autoridad Palestina cambió en las últimas décadas su estrategia centrándose en sus medios diplomáticos y alejándose de cualquier tipo de enfrentamiento o violencia.

Por lo tanto, viendo la fotografía de la situación al completo, es evidente cuál es el desencadenante de la actual guerra y qué roles han asumido cada uno de los actores implicados. 

Las preguntas que quedan por responder son, ¿Cómo va a afectar esto a los acuerdos de Abraham?, ¿Cómo se va a posicionar Emiratos Árabes Unidos, Bahrein o Omán en el conflicto?, ¿Hasta dónde llega la influencia y la responsabilidad de Irán en el conflicto que se ha desencadenado? ¿Cuáles son los posibles escenarios plausibles que pueden darse?

En ODNUM seguimos trabajando en un análisis de prospectiva para poder responder estas  y otras cuestiones. 

Imagen: Los ministros de Exteriores de Bahréin y Emiratos con Donald Trump y Benyamin Netanyahu en la Casa Blanca el 15 de septiembre de 2020.REUTERS/Tom Brenner

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